MONOGRÁFICO

Metasíntesis cualitativa sobre colaboración científica e identidad digital académica en redes sociales

Qualitative meta-synthesis of scientific collaboration and digital academic identity in social networking sites

Jesús Salinas Ibáñez 1
Universitat de les Illes Balears , España
Victoria I. Marín Juarros 2
Carl von Ossietzy Universität Oldenburg, Alemania

Metasíntesis cualitativa sobre colaboración científica e identidad digital académica en redes sociales

RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, vol. 22, núm. 2, 2019

Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia

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Recepción: 18 Diciembre 2018

Aprobación: 15 Febrero 2019

Cómo referenciar este artículo:: Salinas, J., y Marín, V. I., (2019). Metasíntesis cualitativa sobre colaboración científica e identidad digital académica en redes sociales. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 22 (2), pp. 97-117. doi: https://doi.org/10.5944/ried.22.2.23238

Resumen: La colaboración científica y la gestión de la identidad académica tienen un papel importante en la productividad académica, como algunos estudios ya han mostrado. Con la aparición de las herramientas de redes sociales, esas posibilidades se han ampliado y la presencialidad en la actividad académica no es siempre necesaria. Algunos trabajos han abordado estos temas, pero todavía no existe una sistematización de la literatura que ayude a identificar posibles líneas de trabajo en este campo y muestre las ventajas y desventajas de modos alternativos de colaboración y desarrollo de la identidad académica en línea. Este estudio pretende cubrir ese vacío mediante una metasíntesis cualitativa de estudios centrados en el uso de las herramientas de redes sociales generalistas (de temática no específica) y académicas con propósitos de colaboración científica y cuidado de la identidad digital académica por parte de investigadores académicos. Las búsquedas se realizaron en cinco bases de datos internacionales relevantes en el campo de la educación. Además, se incorporaron algunas referencias bibliográficas de estudios principales. Este proceso llevó a la identificación final de 68 estudios entre 2008 y 2018, cuyos hallazgos se sintetizan en los resultados a través de una división por categorías. A modo de conclusión, se denota la falta de estudios con una visión crítica y de análisis profundo de las prácticas académicas en las herramientas de redes sociales y se discuten los resultados junto a líneas de investigación futuras respecto a las dimensiones identificadas: el networking, el intercambio de conocimiento y la identidad digital.

Palabras clave: investigación sobre literatura científica, universidad, investigador, redes sociales digitales, colaboración científica, identidad digital académica.

Abstract: The scientific collaboration and the management of the academic identity play an important role in the academic productivity, as some studies have already reported. With the emergence of social networking sites, those possibilities have been increased and the presence in the academic activity is not always a must. Several studies have dealt with those topics but it does not exist yet a literature systematization that helps researchers in identifying possible working perspectives in this field and shows the advantages and disadvantages of alternative online ways of collaboration and development of the academic identity. The current study aims at addressing this gap by providing a qualitative meta-synthesis of works centered on the use of academic and general (topic not specified) social networking sites with purposes of scientific collaboration and taking care of the academic digital identity by academic researchers. The searches were conducted in five international databases of relevance in the education field. In addition, some references from primary studies were incorporated. This process brought to the final identification of 68 studies between 2008 and 2018, whose findings are synthesized in the results according to a division of categories. In the conclusion the lack of studies with a critical vision and deep analysis of the academic practices in social networking tools is highlighted and the results are discussed along with lines of future research related to the identified dimensions: networking, knowledge exchange and digital identity.

Keywords: research of academic literature, university, researcher, online social networking sites, scientific collaboration, digital academic identity.

La creciente digitalización de las prácticas de los investigadores presenta diversos ámbitos de atención. Se puede atender a la colaboración intra y extra institucional de grupos distribuidos de investigación, a las percepciones de los académicos sobre los efectos de la web participativa en su práctica, a la presencia en distintas redes sociales como forma de transparencia pero también de liderazgo o a la organización de redes de conocimiento distribuido en comunidades más o menos definidas.

Podemos señalar, siguiendo a Vasileiadou y Vliegenthart (2009), dos cambios en los entornos de investigación contemporáneos. El primero está relacionado con el uso creciente de internet en la investigación, crecimiento que a día de hoy puede considerarse consolidado. El segundo se refiere a la tendencia ascendente hacia la investigación colaborativa en distintos formatos que van desde la colaboración institucionalizada hasta comunidades de aprendizaje o de práctica. Esta tendencia aparece reflejada en numerosos trabajos (Beaver, 2001; Greenhow, 2009; Hackett, 2005; Lee y Bozeman, 2005; Sonnenwald, 2007).

Este artículo se ocupa preferentemente del uso de las redes sociales, tanto académicas (RSA) como generalistas, en prácticas de colaboración y de presencia tendente a reforzar la propia identidad digital investigadora, la open scholarship y la transparencia. En el contexto de esta investigación, por redes sociales digitales (RSD) se entienden las aplicaciones y entornos de comunicación digital en los que los individuos actúan como participantes activos, contribuyentes y cocreadores de información, conocimiento y opiniones (Costa, 2013). Como indicadores de las prácticas de los investigadores en las RSD consideramos el impacto de la colaboración que en general se mide en productividad, y en la conformación de una identidad digital académica, percibida mediante la visibilidad académica y distintas formas de participación.

A partir de lo anterior, en este estudio se planteó el uso de la metodología de metasíntesis, un tipo de revisión sistemática de la investigación con el fin de resumir lo que se puede aprender de estudios anteriores que cumplen con criterios de selección y calidad particulares. Para ello, se utilizó la siguiente pregunta de investigación:

¿Cómo usan los investigadores las RSA y generalistas con fines de colaboración y de identidad digital académica en investigación?

Por tanto, se plantean dos objetivos de investigación específicos:

  • Identificar cómo usan los investigadores las RSD con fines de colaboración (en términos de publicaciones-productividad).
  • Identificar cómo utilizan los investigadores las RSD con fines de visibilidad y/o participación entendida como identidad digital.

MARCO DE REFERENCIA

Las prácticas de los investigadores en las RSA y generalistas están fuertemente arraigadas en una cultura de intercambio, apertura y transparencia, yendo más allá del mero acceso y publicación del conocimiento académico al comprender también implicación y participación en redes de conocimiento. Como señala Costa (2015), aparecen alternativas a las prácticas asociadas con la academia que suponen nuevos enfoques sobre cómo construir y comunicar el conocimiento. Estos enfoques emergentes incluyen formas abiertas y distribuidas de participación, crowdsourcing, publicaciones de acceso abierto y otros géneros de comunicación y redes como los blogs y microblogging.

Las RSD proporcionan al usuario autonomía para crear y publicar información, y coparticipar en la construcción de conocimiento compartido. Por lo tanto, el control de la producción de conocimiento y su difusión va cambiando de la institución a la persona y de las fuentes y plataformas oficiales a otras más informales como son las RSD, proporcionando mayores oportunidades de hacer el propio trabajo más accesible a una audiencia extensa y diversa.

Las RSD, incluso aquellas dedicadas exclusivamente a fines sociales, facilitan la comunicación profesional. No obstante, son las RSA las que aparecen como redes profesionales y sociales de investigadores, combinando las características de las RSD con la publicación de estudios, todo ello ajustado a las necesidades y comportamiento de los investigadores académicos (Ovadia, 2014). Dos ejemplos paradigmáticos que muestran gran evolución en los últimos años son Academia. edu con más de 70 millones de investigadores inscritos y ResearchGate con más de 15 millones. Es todavía poco en comparación con los 2.000 millones de usuarios activos de Facebook, pero sorprendente para unas redes a las que solo pueden unirse investigadores. Su funcionamiento se adapta a los elementos habituales de las RSD, como la construcción de un perfil personal y la interactividad con compañeros, junto con herramientas específicas para los requisitos académicos, como la carga y el etiquetado de artículos y el seguimiento de citas (Jordan, 2014; 2015).

Investigaciones recientes (Harseim, 2017; Jordan, 2014; Meishar-Tal y Pieterse, 2017; Ovadia, 2014; Van-Noorden, 2014) han puesto de relieve diversos usos para los que los investigadores utilizan las RSA:

  • Gestionar la identidad digital y la reputación académica.
  • Difundir investigaciones y estudios a colegas.
  • Buscar la colaboración académica y de investigación basada en procesos de trabajo compartido.
  • Compartir información, ideas, propuestas y borradores vinculados con líneas de investigación. Talja (2002) distingue entre compartir información sobre documentos relevantes, compartir dichos documentos y compartir información sobre el contenido de los mismos o sobre formas novedosas y eficientes de encontrar dichos documentos.
  • Medir el impacto de la investigación, en función de citas y acceso o lecturas.

Colaboración científica y redes sociales digitales

La colaboración entre investigadores tiene una gran influencia en el progreso y en la productividad científica (Bozeman y Lee, 2003; Duque, Ynalvez, Sooryamoorthy, Mbatia, Dzorgbo y Shrum, 2005; Lee y Bozeman, 2005). En la revisión de literatura, Lee y Bozeman (2005) muestran que la colaboración parece ser un potente factor en promover y transmitir capital humano científico y tecnológico en la comunidad científica. Existe una variedad de estudios que han abordado factores que influyen en la productividad de la colaboración en investigación como edad o género (Meishar- Tal y Pieterse, 2017), ciudadanía (Lee y Bozeman, 2005), comunicación informal (Sooho y Bozeman, 2005), situación geográfica (Duque et al., 2005) o utilización de Internet (Vasileiadou y Vliegenthart, 2009).

En la actualidad, las redes sociales de investigación generan comunidades que pueden agruparse para el intercambio de resultados y la colaboración, ya se haga esta explícita o implícitamente. Con el uso de Internet, la ubicación física ya no es una barrera al intercambio libre y fácil de información (Beaver, 2001; Borgman, 2006) y, por tanto, las herramientas web y las RSD han ampliado las posibilidades para la colaboración, aun cuando los investigadores no se hayan conocido antes en sus instituciones o en un evento científico. Hackett (2005) ya señalaba que el panorama de la colaboración científica estaba cambiando de distintas formas: en cuanto a la organización social (los pequeños grupos de investigación tradicionales ahora se complementan con grupos episódicos de trabajo; acuerdos contractuales entre organizaciones; colaboración internacional, interacciones entre investigadores); respecto al contenido intelectual y alcance cultural y en relación a las tecnologías de colaboración y la comprensión de la colaboración (distinción entre colaboración y coautoría).

Existen diferentes razones por las cuales los investigadores colaboran, por ejemplo: acceder a los expertos, acceder a recursos que no tienen, mejorar el acceso a financiación, obtener prestigio o visibilidad o mejorar la eficiencia y la productividad (Beaver, 2001). Los productos más claros de los lazos de colaboración entre investigadores son la coautoría en publicaciones, la colaboración en proyectos y, quizá también, el intercambio de investigadores entre instituciones.

Pese a ello, se han publicado hasta el momento solo unos pocos estudios sobre las relaciones sociales entre los investigadores, principalmente basados en las publicaciones académicas. Es por ello que uno de los principales intereses reside en el papel de las RSD para explicar la relación entre la colaboración científica y la productividad de publicación, al ser utilizada como un indicador relevante de dicha colaboración.

Identidad digital académica

Las nuevas formas de conexión y participación en las RSD permiten, como se ha indicado previamente, intercambiar y cooperar en la construcción de ideas, participar en redes distribuidas y comunidades de interés, donde las prácticas en línea y cara a cara a menudo se entrelazan. Este tipo de prácticas abiertas, responde a la convicción, motivación y capacidad de compartir contenido (datos, artículos, presentaciones, revistas, etc.), ideas y feedback por parte de los investigadores (Costa, 2015).

Según Jordan (2015), las RSD entran en el sector académico de tres maneras: la primera, por apropiación de herramientas genéricas para uso académico; la segunda, mediante el desarrollo de RSD específicamente para académicos; y la tercera, agregando funciones a las herramientas académicas existentes. Si bien las RSA tienen un gran potencial para revolucionar el trabajo académico, se requiere investigación para comprender el papel que desempeñan en la práctica. Los usos de las RSD descritos anteriormente son fruto de la creciente preocupación de los investigadores por la identidad digital, que implica darse a conocer, en el sentido de dar información relevante sobre quién es uno en relación con la docencia, investigación y gestión (Sánchez-Santamaría y Aliaga, 2018). Por otro lado, Tennant (2017) remarca que una parte importante de la identidad digital investigadora se nutre de la imagen que se proyecta a partir de qué, cuándo y cómo se publica, pero sobre todo, dónde se publican las propias investigaciones, y también, dónde darlas a conocer. Las RSA, además de ser una vía de difusión de resultados de investigaciones, son cada vez más utilizadas por los investigadores para descubrir y leer contenido científico. Estas redes desempeñan un papel importante en dirigir a las personas a artículos académicos, tal como confirman, p.ej., los informes de Springer Nature (Harseim, 2017; Van-Noorden, 2014).

Por tanto, las RSA contribuyen de forma significativa a promocionar y mantener una identidad digital académica al ofrecer una plataforma para que los investigadores se presenten a sí mismos y a sus investigaciones, así como de acceso a documentos científicos. Así, el perfil en cualquiera de las plataformas incluye ciertos aspectos del CV como intereses de investigación y detalles del autor. A esto se añaden documentos y otros productos de investigación. Además, todas las plataformas proporcionan una o más métricas para el investigador individual y su producción.

Todas estas facilidades pueden dar la idea a los investigadores de encontrarse en un ambiente de acceso abierto a la investigación. Al igual que pasa con muchas de las RSD, ResearchGate y Academia.edu son compañías comerciales y no permiten a sus usuarios tomar sus propios datos y reutilizarlos en ningún otro lugar, ni sus términos de servicio permiten fácilmente extraer esos datos en nombre de los autores.

Por otro lado, los repositorios ya sean institucionales o temáticos, permiten a los autores cargar versiones de sus trabajos de acceso abierto, haciendo que los resultados académicos de la universidad estén lo más ampliamente disponibles y garantizando la conservación a largo plazo de los mismos, de modo que los autores puedan compartir y solicitar comentarios sobre su trabajo a colegas. Es decir, estos tipos de repositorios están comprometidos con el acceso abierto y la reutilización de los datos, reforzando por tanto la propia identidad digital investigadora, el open scholarship y la transparencia.

No obstante, unido al interés por explorar el uso de las RSA y generalistas para la colaboración científica, también nos concierne cómo esas redes son utilizadas por los investigadores para cultivar su identidad digital en red.

METODOLOGÍA

En este trabajo presentamos una revisión de la literatura siguiendo el método de metasíntesis cualitativa para identificar los estudios más relevantes en el campo del uso de las RSA y generalistas para la colaboración y la visibilidad en investigación.

Una metasíntesis cualitativa es un proceso que utiliza métodos cualitativos rigurosos para sintetizar e interpretar datos en un conjunto de estudios cualitativos.

Siguiendo a Sandelowski y Barroso (2007), este proceso consta de una serie de pasos que detallamos a continuación:

1. Identificar una metacuestión de investigación específica

La metacuestión que guía nuestra metasíntesis puede formularse de la siguiente manera: ¿Cómo usan los investigadores las RSA y generalistas con fines de colaboración y de identidad digital académica en investigación?

2. Realizar una búsqueda exhaustiva

El trabajo se basa en datos de estudios cualitativos existentes y relevantes recopilados mediante una búsqueda bibliográfica exhaustiva. Este proceso de búsqueda, recuperación y validación es sistemático pero iterativo, y requiere que los investigadores hagan un seguimiento de cada punto de decisión para la réplica.

Se deben definir los parámetros tópicos (definición del tema), poblacionales (delimitación de la población), temporales (temporalidad) y metodológicos (metodología) al inicio de la búsqueda para tener un alto nivel de recuperación de artículos relevantes en las bases de datos y de precisión en cuanto a la relevancia de artículos recuperados (Sandelowski y Barroso, 2007) (véase la figura 1).

Figura 1. Parámetros definidos en el estudio
Parámetros definidos en el
        estudio

Las búsquedas partieron de la combinación de palabras clave con operadores booleanos adaptadas a cada base de datos. Los resultados y ejemplo de cadena de búsqueda para cada pregunta de investigación se detallan en la figura 2.

Figura 2. Ejemplos de cadenas de búsquedas y número de resultados por pregunta de investigación 1
Ejemplos
        de cadenas de
        búsquedas y número de resultados por pregunta de investigación1

3. Seleccionar estudios relevantes iniciales

El total de la búsqueda inicial fue de 702 resultados, que tras la eliminación de duplicados, se redujo a 591. El proceso de selección de estudios se hizo de forma colaborativa en Rayyan QCRI (Ouzzani, Hammady, Fedorowicz y Elmagarmid, 2016) entre los dos investigadores del trabajo en base a títulos y resúmenes de cada artículo.

Este proceso redujo los artículos relevantes a 70 con base a los criterios de inclusión y exclusión en la figura 3.

Figura 3.Criterios de inclusión y exclusión en la selección de estudios
Criterios
        de inclusión y exclusión en la selección de estudios

A través de la revisión de la lista de referencias de algunos de los artículos más relevantes para el presente estudio se identificaron 20 trabajos más que no aparecían en las bases de datos consultadas.

4. Evaluar la calidad de los estudios seleccionados inicialmente

Una revisión a fondo de los 90 estudios, que incluyó la lectura de los trabajos que presentaban dudas en cuanto a su interés para las preguntas de investigación, llevó a reducir la cantidad inicial a 68 trabajos los cuales respondían de forma más ajustada a las preguntas de investigación propuestas.

5. Sintetizar los hallazgos de estudios seleccionados utilizando técnicas cualitativas

Tras la selección final de los 68 estudios, se procedió a asignar etiquetas para identificar cuáles correspondían a cada pregunta de investigación (colaboración / identidad digital). En el caso de 13 trabajos, las dos etiquetas principales se solapaban.

La fase 6 (presentar la síntesis de los resultados de los estudios para abordar la meta-cuestión de la investigación) sigue a continuación en el siguiente apartado.

RESULTADOS

A continuación, se presentan los resultados etiquetados por categorías de acuerdo a las dos preguntas de investigación indicadas al inicio, mostrando algunos de los estudios más relevantes por categoría.

La primera pregunta de investigación se orientaba al uso de las RSD con fines de colaboración por los investigadores académicos (n=49). Una primera categoría de estudios se relaciona con los usos de RSD para prácticas académicas (n=17). Algunos estudios ejemplares incluyen trabajos con investigadores académicos de diferentes países y en torno a diferentes herramientas de RSD: Italia sobre medios sociales (Manca y Ranieri, 2016); Reino Unido en general (Donelan, 2016) o sobre Twitter (Shah y Cox, 2017), Israel sobre RSA ResearchGate y Academia.edu (Meishar-Tal y Pieterse, 2017) o España sobre RSA (Rodríguez-Fernández, Sánchez-Amboage y Martínez-Fernández, 2018). Según los resultados de algunos de estos estudios empíricos (Manca y Ranieri, 2016; Rodríguez-Fernández, Sánchez Amboage y Martínez-Fernández, 2018), el uso de redes sociales es todavía minoritario, aunque con tendencia creciente, especialmente de RSA, cuya valoración en cuanto a manejo y utilidad es positiva (Rodríguez-Fernández et al., 2018). Además, la disciplina científica, la edad, la antigüedad y el uso personal influyen en el uso de RSD (Manca y Ranieri, 2016). Otro elemento relacionado con la actividad en redes es que esta incrementa la motivación para su uso y mejora la percepción sobre los resultados de su uso (Shah y Cox, 2017).

La segunda categoría identificada considera las expectativas, percepciones, motivaciones y actitudes de uso de RSD (n=8). Los estudios ejemplares de esta categoría se centran en las diferencias entre la intención de uso de RSD y otras herramientas online (Dermentzi, Papagiannidis, Osorio y Yannopoulou, 2016), las diferencias en el uso de las herramientas de RSD por los académicos (Jordan y Weller, 2018a), las razones de uso/motivaciones de uso de RSD por parte de académicos italianos (Manca y Ranieri, 2017), la naturaleza del uso y la utilidad percibida por los académicos (Meishar-Tal y Pieterse, 2017) y la identificación de las motivaciones profesionales para usar las RSA (Donelan, 2016). Los principales resultados de estos estudios concluyen que las RSD son apropiadas para crear red de contactos y presentar una imagen profesional (Dermentzi et al., 2016) y que la autopromoción y refuerzo del ego, y el utilitarismo impulsan el uso de RSA (Meishar-Tal y Pieterse, 2017). Además, se da importancia al acceso directo y abierto a la información académica y se establece un sentido de pertenencia más que necesidad de interacción (Meishar-Tal y Pieterse, 2017). El estudio de Manca y Ranieri (2017) apunta a que la frecuencia de uso, edad, años de docencia y campo disciplinario tienen impacto en las motivaciones para el uso de LinkedIn, Researchgate y Academia.edu, pero no demasiado el género y título académico. Finalmente, Jordan y Weller (2018a) enumeran las estrategias que siguen los académicos: mantener una red personal de aprendizaje, promover el yo profesional, buscar y promover publicaciones, y progresar en la carrera.

La tercera categoría hace referencia a los beneficios y barreras para el uso de RSD (n=4). En este grupo destacan los estudios de Jordan y Weller (2018b) sobre beneficios, problemas y tensiones en el uso de herramientas de RSD, y el de Salahshour, Dahlan e Iahad (2016) sobre el uso de las RSA por investigadores académicos de Malasia y beneficios, propósitos, barreras y motivadores de uso. Los principales beneficios identificados son (Jordan y Weller, 2018b): encontrar trabajos online, potencial de mejorar el proceso científico, utilización estratégica para crear redes de contacto, colaboración y oportunidades para progresar en la carrera académica. En cuanto a las limitaciones, destacan: la aversión a utilizar las RSD, pocas habilidades digitales, percepción negativa de su uso (poca utilidad, pérdida de tiempo), preocupaciones relacionadas con la falta de privacidad, seguridad y fiabilidad de la información (Jordan y Weller, 2018b).

La última categoría considerada en el marco de la primera pregunta de investigación corresponde a revisiones de literatura sobre el tema (n=2). Se incluyen un análisis exhaustivo sobre cómo se utilizan ResearchGate y Academia.edu (Manca, 2018) y la revisión de artículos en ciencias de la información (Kjellberg, Haider y Sundin, 2016). Los resultados apuntan a que el número de estudios sobre Researchgate es más del doble que los que se centran en Academia.edu, y la mayoría de los estudios se centran en ambas herramientas de RSD como formas de construir la reputación y sistemas alternativos de ranking, pocos en cuanto a investigar las prácticas individuales y colectivas y nuevos modos de comunicación académica en investigación (Manca, 2018). También se destaca una falta de coherencia metodológica, teórica y empírica, así como de rigor teórico (Kjellberg, Haider y Sundin, 2016). Los grandes temas estudiados son la adopción general, el alcance, herramientas y casos concretos, la evaluación del impacto, y prácticas y nuevos modos de comunicación (Kjellberg, Haider y Sundin, 2016).

La segunda pregunta de investigación se orientaba al uso de las RSD con fines de visibilidad por los investigadores académicos (n=49). La categoría principal definida es la visibilidad online (n=25). Los estudios ejemplares se centran en el rol asignado a las representaciones online en Academia.edu, Researchgate y Mendeley (Kjellberg y Haider, 2018), el uso de Researchgate y las jerarquías académicas existentes (Thelwall y Kousha, 2015), y el nivel de colaboración y difusión científica de las investigadoras de la Universidad de Salamanca en Researchgate y Academia. edu (Carreño, Frías y Ravieso, 2018). Los principales resultados apuntan a que la comunicación científica tradicional a través de publicaciones es lo que también genera confianza y crea reputación en las RSD, que refuerzan esa situación más que ponerla en entredicho (Kjellberg y Haider, 2018). El estudio de Thelwall y Kousha (2015) también muestra que Researchgate refleja la distribución tradicional de capital académico. Además, se muestra que la visibilidad online a través de las RSA es desigual por género y su uso limitado principalmente a difusión de trabajos académicos (Carreño et al., 2018).

La segunda categoría es la centrada en la influencia académica (n=1). El trabajo de Stewart (2015) estudia las formas de juzgar en redes abiertas como Twitter para ver si otros académicos son creíbles o si vale la pena conectar con ellos. Sus resultados muestran que los investigadores académicos utilizan lógicas complejas de influencia para evaluar los perfiles y los comportamientos de otros investigadores, muchas veces considerando los índices de impacto tradicionales. Además, el ser capaz de hacer contribuciones significativas y tener intereses en común para cultivar la influencia y la mirada de otros investigadores activos en redes tanto o más importante que tener muchos seguidores (Stewart, 2015).

La última categoría vinculada a la segunda pregunta de investigación es la relacionada con la coautoría (n=1). El mapeado de la red de actividades social y académica de investigadores de ciencias informáticas a través de cuentas de Twitter y sus publicaciones de Pujari, Hadgu, Lex y Jäschke (2015) muestra que la probabilidad de interacción en Twitter es mayor cuando existe anteriormente relación real entre los investigadores (p. ej., coautoría). Sin embargo, no se encontró correlación entre la actividad en Twitter y la productividad investigadora (Pujari et al., 2015).

Entre la colaboración y la visibilidad

En la intersección de ambas preguntas queda el concepto de digital y open scholarship, interpretado como prácticas abiertas a nivel de investigador académico. En este espacio entre la colaboración científica y la visibilidad académica online a través de RSD se identifican estudios relacionados con lo que suponen esas prácticas para los investigadores académicos (n=21), así como la influencia de estas en la generación de métricas alternativas para el impacto académico (n=1). Uno de los grupos que tiene carácter por sí mismo es el de los investigadores noveles y estudiantes de doctorado (n=6). Algunos de estos estudios se solapan con las categorías anteriores.

Por ejemplo, Veletsianos y Kimmons (2016) investigan el uso de Twitter por investigadores académicos en educación y los factores que contribuyen a aumentar seguidores detectando la importancia de las métricas alternativas para determinar el impacto académico. En su estudio a través de un enfoque de investigación narrativa, Costa (2015) explora los efectos percibidos por investigadores académicos de sus prácticas online en su identidad profesional, mostrando sentidos de identidad inconexos, debidos a las contradicciones que suponen con la práctica tradicional esperada en la universidad. A través de entrevistas, Esposito (2013) también realiza un estudio en esta línea con investigadores italianos donde se manifiesta que la mayoría no ve claros los beneficios de estas nuevas prácticas, aunque unos pocos destacan por su actividad abierta en la red. También mediante entrevistas, Veletsianos y Kimmons (2013) exploran las vivencias personales de investigadores académicos con las RSD en sus prácticas, coincidiendo con el estudio de Costa (2015) en cuanto a la identificación de tensiones y sinergias derivadas este uso.

En la mayoría de los estudios implicando a estudiantes de doctorado y/o investigadores noveles, se hace énfasis en la idea de conexión con otros y apoyo de pares a través de las RSD (Bennett y Folley, 2014; Zhu y Procter, 2015) y un mayor uso de las RSA respecto a otros investigadores sénior con fines de reputación y mayor visibilidad (Nicholas, Herman, Xu, Boukacem-Zeghmouri, Abdullah, Watkinson, … Rodríguez-Bravo, 2018).

DISCUSIÓN

El uso de RSA y no académicas por parte de los investigadores con fines de colaboración y visibilidad se encuentra principalmente en estudios que se centran en las formas en las que dichas redes benefician a los académicos, más que en cómo se utilizan dichas redes en la práctica.

Entre los principales beneficios de las redes se consideran la facilitación de la colaboración en la investigación y la mejora de la comunicación académica, así como el desarrollo de una identidad académica digital. También se destaca la falta de una visión crítica y ética sobre las implicaciones de estas redes, especialmente las generalistas, por parte de los investigadores académicos, así como sobre los verdaderos efectos de su uso a nivel de productividad.

En cuanto a los métodos utilizados aparecen tres tipos: número de artículos publicados y otras métricas bibliométricas; medidas de productividad autoinformadas derivadas de encuestas y trabajos escritos, y recuentos de publicaciones obtenidos de CV autoconstruido. Se aprecian algunos trabajos basados en otros métodos como focus group.

Hay tres dimensiones en el manejo de las redes por los investigadores: a) el networking (que puede asociarse al nivel de uso, conectividad), b) el intercambio de conocimiento (colaboración) y c) la identidad digital (reputación y confianza que dan forma a la identidad académica).

En esta primera dimensión el nivel de uso se refiere en el contexto de este trabajo, por una parte, al estudio de las herramientas o plataformas particulares que utilizan los académicos y, por otra parte, a las formas y propósitos para los que se utilizan (lograr mayor visibilidad, discusiones informales, colaboración).

Encontramos dos categorías de estudios de nivel de uso: estudios internacionales a gran escala (Harseim, 2017; Lupton, 2014; Nicholas y Rowlands, 2011; Van- Noorden, 2014) y los que se centran en instituciones individuales (generalmente universidades) o sectores localizados (Al-Aufi y Fulton 2014; Donelan, 2016; Esposito, 2013; Manca y Ranieri, 2016; Meishar-Tal y Pieterse, 2017; Rodríguez- Fernández, Sánchez-Amboage y Martínez-Fernández, 2018; Shah y Cox, 2017).

En general, se aprecia un importante crecimiento en la generación de perfiles y de los usos más básicos de las RSA. Se ha estudiado frecuencia de uso con otras variables, aunque han surgido pocas tipologías o modelos de uso y/o motivación debido a la heterogeneidad no solo de métodos, sino de muestras, tipo de análisis y categorizaciones de las RSA que hacen que las comparaciones de estudios sobre el uso sean problemáticas.

Los estudios sobre colaboración (segunda dimensión) no se suelen ocupar del uso de las RSA y a la inversa, mientras que los estudios de RSA no profundizan en la colaboración (en términos de coautoría, productividad), menos aún en redes de colaboración institucionales o de grupos de investigación. La colaboración en estos estudios (RSA) se ciñe en todo caso a la interacción (aunque no a la creación o establecimiento de nuevas redes o contactos) y el intercambio de información (nunca trabajos conjuntos, etc.).

Se encuentran distintos estudios que abordan la colaboración formal como un proceso que utiliza recursos, poder, autoridad, intereses y personas de cada organización para crear una nueva entidad organizativa con el fin de alcanzar objetivos comunes. La colaboración informal es más difícil de medir y se estudia con menos frecuencia, aunque hay investigaciones sobre coautoría donde se ha hecho énfasis en los procesos subyacentes de la colaboración informal.

Un tema de interés recurrente son las principales ventajas de las RSA para los investigadores (Harseim, 2017; Jordan, 2014; Meishar-Tal y Pieterse, 2017; Ovadia, 2014; Van-Noorden, 2014) y, en menor medida, sus limitaciones (Jordan y Weller, 2018b).

La construcción de una identidad en línea (tercera dimensión) se ha abordado principalmente mediante el análisis de los contenidos de perfil de Academia.edu o de ResearchGate (Menéndez, de Angeli y Menestrina, 2012). Se han encontrado diferencias disciplinarias en la preferencia por el uso de Academia.edu o ResearchGate (Ortega, 2015; Manca y Raineri, 2016) aunque el estudio de Jordan (2014) lo contradice.

Otros estudios trabajan las características de los usuarios de dichas redes (Meishar-Tal y Pieterse, 2017) estableciendo tres tipos de usos: promocionar la propia investigación, consumir información, e intercambiar y colaborar. Los tres contribuyen al avance del conocimiento en las comunidades científicas y estas, a su vez, ofrecen oportunidades de aprender.

Otro tema muy relacionado con los tipos de uso sería el del impacto e influencia. El impacto suele estar medido con indicadores estándar solamente, mientras que para la influencia aparecen señales que son más difíciles de codificar.

El constructo identidad digital académica, en cualquier caso, no ha sido suficientemente investigado y presenta posibilidades que se extienden más allá de las agendas de investigación formales (O´Keeffe, 2018).

En relación al concepto de digital/open scholarship o prácticas abiertas a nivel de investigador académico, parece quedar subyacente en gran parte de artículos que el uso de RSA puede identificarse con acceso abierto. Este tema necesita profundizarse y ser contrastado con estudios sobre repositorios (Jordan y Weller, 2018b) y otros tipos de prácticas relacionadas con un verdadero acceso abierto.

Aparecen cambios significativos en la práctica académica en las RSD como espacios de participación activa, de presencia y socialización del conocimiento (Costa, 2013). Es importante incluir aquí el tema del trabajo de apoyo voluntario, sin el que ciertas comunidades, por ejemplo, universidades invisibles, no podrían funcionar.

CONCLUSIÓN

Este estudio proporciona una síntesis de la investigación sobre cómo son utilizadas las RSD. La cantidad de artículos muestra el interés por estas en la comunidad científica. Se observa un uso profesional académico por parte de los investigadores de las RSA y generalistas creciente, tratándose de un tema de investigación de gran actualidad y con amplio margen para contribuir con nuevos resultados a la literatura. Se hace patente la necesidad de otros enfoques menos centrados en el análisis de redes por coautoría y desde otras áreas diferentes a la de información y biblioteconomía. Además, parece importante una adecuada integración de la promoción de la propia investigación con prácticas de acceso abierto auténticas y las acciones de colaboración formal e informal.

La sola existencia de las RSA no garantiza el intercambio.

Del estudio se desprende que las RSD suponen un nuevo canal para discusiones informales, pero solo entre los investigadores, en lugar de constituir un puente entre la comunidad de investigación y la sociedad en general. Líneas de trabajo futuras pueden abordar nuestra pregunta de investigación en disciplinas concretas, por ejemplo, en el campo educativo, y el desarrollo de propuestas de formación en investigación orientadas al uso profesional para la colaboración científica, la gestión de la identidad digital académica, así como también aportar un enfoque crítico en cuanto a las implicaciones de este cambio en las prácticas académicas para los investigadores y para las instituciones.

Colaboración e identidad digital no son ámbitos inconexos y nuestros resultados muestran que se necesitan enfoques más transversales para el estudio de las RSA.

Por otra parte, se van a necesitar otros métodos para profundizar en el análisis cualitativo del verdadero uso de las RSD (en especial de las RSA) para la colaboración más allá de compartir documentos, la combinación de colaboración formal e informal, el análisis del trabajo voluntario de los investigadores en la colaboración y la creación de nuevo conocimiento.

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Notas

1. En el caso de Dialnet no se utilizaron todas las palabras claves que en las otras bases de datos, sino solo “redes sociales académicas” para poder obtener algún tipo de resultado, por lo que el número indicado en la tabla hace referencia a ambas preguntas de investigación. La búsqueda de “identidad digital académica” no dio ningún resultado.

Notas de autor

1 Jesús Salinas Ibáñez: Investigador principal del Grupo de Tecnología Educativa de la Universitat de les Illes Balears (UIB, España), Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, Licenciado en Filosofía y Letras (Sec. CC Educación) y Diplomado en Profesorado de EGB. Docente de Grado, Postgrado y Doctorado. Es Director del Institut de Recerca i Innovació Educativa de la UIB. Sus líneas de trabajo incluyen e-learning, educación flexible, itinerarios de aprendizaje flexible con mapas conceptuales, aprendizaje autorregulado, diseño del e-learning, entornos personales de aprendizaje.
email: jesus.salinas@uib.es
2 Victoria I. Marín Juarros: Investigadora postdoctoral en la Universidad de Oldenburg (Alemania). Colaboradora de investigación del IRIE con el Grupo de Tecnología Educativa de la Universitat de les Illes Balears (UIB, España). Doctora en Tecnología Educativa por la UIB. Anteriormente fue profesora asociada del área de Tecnología Educativa en el Departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación de la UIB. Sus líneas de trabajo incluyen los entornos personales de aprendizaje (PLE) en la educación superior, las redes personales de aprendizaje para el desarrollo profesional, ePortfolios, formación inicial digital docente, el uso de herramientas web 2.0 y redes sociales para la formación, curación de contenidos para la actualización docente.
email: victoria.marin@uni-oldenburg.de

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